LA SILLA

Esmeralda seguía escribiendo en su diario, para no olvidar los pequeños detalles que estaba viviendo, todo era tan maravilloso que no alcanzaba a creérselo y quería poder releerlo más adelante, incluso pensaba en leerlo cuando con él cumplieran las bodas de plata, o las de oro de primer beso. Quería poder embargarse de los sentimientos…

MI PRIMER “TE QUIERO”

Otra entrada de su  diario secreto relataba cómo se vio con los sentimientos al descubierto; “Las cosas eran como son siempre al principio, fáciles. Salvo ciertas excepciones o en algunos temas fuera del que nos ocupa. En nuestro caso era fácil porque había mucha ilusión, no había problemas, ni precedentes, nos desconocíamos mutuamente, la confianza…

LA PRIMERA VEZ

Cada cita era algo que le gustaba apuntar en un diario que guardaba en un lugar secreto y que jamás nadie había descubierto. “Nuestra vida sexual no era nada casual. Casual fue la forma de conocernos, pues nos montaron una cita a ciegas y al primer vistazo nos gustamos. Quedamos en un sitio muy conocido…