Las lágrimas de una traición

752411358126127

Tras aquella comida en la que me traicionó el inconsciente subconsciente o el subconsciente inconsciente seguimos viéndonos y conociéndonos como todas las parejas que inician una relación.

Poco a poco y con mucha ilusión.

Me iba contando miles de datos de su vida que yo iba guardando en mi memoria con mucha ternura pues me parecían anécdotas muy curiosas y sensibles.

Cada vez que podíamos nos veíamos aunque fueran diez minutos frente a un café o a la hora del aperitivo para compartir un roce de nuestras manos y unos besos, un tocarnos por encima de la ropa que pareciera sin intención aunque fuera con toda ella pues me gustaba ver cómo su cuerpo reaccionaba y creo que él no se perdía ni una de mis reacciones.

Le gustaba especialmente ponerme colorada como a una chiquilla que se sonroja ante un piropo, y le encantaba ver cómo se me erizaba la piel cuando deslizaba los dedos rozándome delicadamente en según qué zonas y no necesariamente zonas sexuales, ni erógenas, zonas de mi cuerpo que son muy sensibles y más lo eran a su tacto, porque algo tenía él que me hacía vibrar como jamás antes había vibrado.

Debía rondar el primer mes cuando sabiendo mis rutinas se presentó con alguien de su entorno sin previo aviso y me dejó congelada, pues yo sabía que esa persona existía pero no era el momento, ni el lugar para tener contacto con esa persona.

Al no haber sido previsto para ambas partes la reacción fue lo peor que él pudo haber pensado, esa persona se comportó como una niña mimada y consentida, de forma grosera, se negó a tratar conmigo y exigió marcharse inmediatamente, yo por mi parte intenté ser lo más cordial que pude, educada y respetar que esa persona estaba envuelta en una nube de sorpresa tan grande como la mía.

Me sentía traicionada.

Me pareció que me la había jugado.

Estaba enamorada hasta las trancas de un tipo que no había contado conmigo para presentarme a una persona que yo entendía que era alguien muy importante en su vida. La persona más importante que alguien pueda tener.

Tuve que irme tan pronto como salieron del sitio al que vino a buscarme y buscar el borde del mar, el sonido de las olas para tranquilizarme, ver, sentir, estar metida en una situación tan violenta y comprometida en la que distintas amistades se percataron de la actuación de él y de quien le acompañaba me hizo estar tan incomoda que tardé varios días en poder volver al mismo sitio a tomar algo.

Los lógicos comentarios y hacer frente a las preguntas no era plato de buen gusto.

Cuando lloro se me nota y él me lo notó enseguida que estando mirando al mar había estado llorando y me preguntó el motivo después de dejar a esa persona porque regresó y preguntó por mí y le dijeron dónde había ido.

No podía imaginarse que presentarme a su hija había tenido tanta repercusión y que la actitud de ella me había afectado tantísimo ya que yo había perdido a mi hijo recientemente y no se llevaban mucho tiempo.

Reconoció que había sido algo que debía haberme consultado y que había sido impulsivo.

Sin embargo no pidió disculpas, más adelante descubriría que no era algo que hiciera.

Todos los personajes descritos en este blog son ficticios.
La historia aquí relatada no obedece a ningún suceso real y cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia pues pertenecen a la invención de la autora del blog.

 

Anuncios

22 comentarios en “Las lágrimas de una traición

  1. Lamento que ella tuviera que pasar por esa situación, no es agradable que le recordara la perdida de su hijo, ni que lo hiciera de esa forma, sin tener en cuenta a la otra persona. Esto nos muestra que a veces se actúa con impulsividad, y quizá con buenas intenciones, pero no se piensa en las consecuencias de nuestros actos y la repercusión que puede tener en otras personas. Por eso, tenemos que aprender a tener más empatía, y pensar un poquito más en los demás, y en los efectos que les pueden causar nuestros actos, palabras, etc. Es algo que sucede bastante en la actualidad, y es una lástima porque se podría evitar hacer mucho daño innecesario a otras personas con el sólo hecho de pensar un poco las cosas antes de hacerlas. Gracias por lo que nos muestras en este relato. Ha sido un placer leerte.
    Un abrazo, y hasta pronto.

    Le gusta a 1 persona

    1. Quizá, cómo se verá en la historia más adelante (pues ya está escrita) no fue solamente por ser un acto irresponsable como irreflexivo, sino meramente que no se conocían, pero como buena autora si te doy todas las claves de la trama… para qué querrías leerme? 😉🙋🏼

      Me gusta

  2. Hola Victoria. Si ya tienes publicada la continuación de la historia en tu blog, ¿me podrías indicar donde continúa? Tienes razón, y como buena autora no me cuentes el final de la historia. Es mejor que la descubra por mi mismo. Muchas gracias, y espero seguir con el desenlace. Un abrazo.

    Le gusta a 1 persona

    1. No Fran, no. No está publicado. Está escrito.
      Simplemente por temas personales (la universidad y otras cosas) he dejado el blog en otro plano de prioridad.
      Pero está en mi mente continuar la historia.
      🙃
      Cuídate.

      Me gusta

  3. Ah, vale. Entonces, esperaremos con muchas ganas poder leer la continuación a este interesante relato hasta que se publique. Entiendo, y espero que todos esos temas personales se resuelvan bien, y puedas volver a deleitarnos con tus bellos escritos.
    Muchas gracias, y un abrazo muy grande.
    Cuídate tú también.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s