La primera vez

La primera vez

LA PRIMERA VEZ

Nuestra vida sexual no era nada casual.

Casual fue la forma de conocernos, pues nos montaron una cita a ciegas y al primer vistazo nos gustamos. Quedamos en un sitio muy conocido y me gastó una broma por la espalda.

Yo siempre fui una tía muy segura de mi misma, pero la seguridad se la llevó alguien que se encargó de decirme que era fea y que mi cuerpo lo era más aún.

Sin embargo su gusto por las mujeres con tallas grandes era justo lo que yo era. Y mi gusto por su aspecto físico era lo que él era.

Tras unas cuantas citas llegó el día en que me puse mi mejores galas para que él me las quitara, si bien las dudas me revolvían como una saca llena de gusanos se revuelven en la cesta del pescador, allí yo estaba dispuesta a seguir adelante con aquel tío que me parecía imponente, guapo, alto, y con un culo como no había visto otro en mi vida, eso no lo dejaba yo pasar por más gusanos que pescadores tuvieran en el mundo entero y todos mis complejos se podían ir al pedo.

Realmente del polvo hoy no me acuerdo. Recuerdo detalles, que fue bruto, pero delicado, brusco, pero suave. Recuerdo los nervios. Así que si yo estaba nerviosa he de suponer que él lo estaría también. Recuerdo pararle en seco y decirle algo sobre mis cicatrices y él sonreír. Recuerdo ver cómo se duchaba después y pensar que jamás en mi vida había visto a nadie ser tan pulcro con su cuerpo.

Recuerdo cómo me perdí en los detalles de aquel cuerpo perfecto, tomando nota mental de sus muslos perfectos, anotando dónde tenía cada lunar, esa barriguita que tenía los abdominales escondidos y no llegaba a ser panza, esos hombros, sus manos que me gustaron desde el momento de su primera broma, los detalles son los que nos pierden a todos en general y mientras me contaba no sé qué historias sobre su casa yo no paraba de mirar aquel cuerpo esplendido sin olvidar asentir de vez en cuando, para que creyera que le estaba escuchando, pero pensando, y esperando que no notara que de hito en hito miraba aquel pene.

Y es que nunca había visto un pene como ese.

Y creedme, he visto muchos, pero que muchos penes, no diez, ni cien, ni doscientos. Quizá, y sólo quizá algunos más. Soy de ese tipo de mujer que ha cumplido todas sus fantasías, y he sido de ese tipo de chica que donde ha puesto el ojo ha puesto el clítoris.

El caso es que después de la ducha se secó, y observé sentada en el baño horriblemente decorado cómo se vestía, me acompañó a coger mi coche y me fui a mi casa, a dormir con ese tipo que por aquel entonces compartía mi casa y desgraciadamente mi cama, que no mi vida.

Antes de apagar la luz de la mesilla le dije que tenía dos días para salir de mi casa y de mi vida, creo que la sonrisa con la que entré por casa le bastó a modo de explicación.

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7 comentarios en “La primera vez

    1. No era un juego, en cualquier caso mil gracias por estar aquí conmigo.
      It was not a game, any way thanks a lot for being here with me, sometimes people thinks life is a game, but I write about the world. Have a great day.

      Me gusta

      1. No me refiero a lo que tú piensas que me refiero, tengo clarísimo que no es un juego. Vengo a decir que: La prota supo jugar sus cartas, sobretodo la última mano que se le rapartió que supongo que sería Dama/Rey de corazones, quizás. QK.

        Nice to meet you

        Le gusta a 1 persona

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